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La Venta de los Valores del Tesoro
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Todos los Valores del Tesoro pueden venderse antes de su vencimiento en el mercado secundario. Para ello basta con dar la orden de venta a la entidad financiera donde se adquirieron. Si los valores han sido adquiridos directamente en el Banco de España o a través de internet la orden de venta se tramitará a una entidad gestora, miembro de cuentas directas en el mercado electrónico bursátil de renta fija que han establecido un turno de oficio, gracias al cual las comisiones que se cobran son muy reducidas por un acuerdo entre dichas entidades gestoras, el Banco de España y el Tesoro Público.Dichas comisiones son de aproximadamente un 2,5 por mil del nominal por la operación y un 1,5 por mil del valor nominal por la transferencia de efectivo.
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En la actualidad los miembros de cuentas directas en el mercado eléctronico busátil de Deuda Pública, a través de los cuales se tramitará la venta son:


Por
otra parte, las entidades
financieras generalmente
tienen establecidas en
sus tarifas una comisiones por venta de valores, que
oscilan entre un 0,1 y
un 1 por 100 del importe
nominal de la operación. Su importe se descontará del precio de venta. -
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Un aspecto importante a destacar es que cuando el inversor decide vender sus títulos en el mercado secundario, puede sufrir pérdidas sobre la inversión que realizó inicialmente, lo que no sucede si los títulos se mantienen hasta su vencimiento. Esta pérdida puede darse si los tipos de interés en el mercado han aumentado desde que realizó la inversión; en este caso, el derecho que otorga una Letra, Bono u Obligación a recibir ciertas cantidades en el futuro pasa a tener un menor valor actual o precio de mercado. Con ello, la cantidad que reciba el inversor puede ser inferior a la que invirtió inicialmente -
Por tanto, la seguridad plena que otorgan los Valores del Tesoro de no sufrir pérdidas en la inversión se da solamente cuando los valores se mantienen hasta su vencimiento; si se venden antes de esta fecha, se asume el riesgo de que la venta se realice a un precio inferior al de adquisición de los valores, según las circunstancias de mercado. Las variaciones en los tipos de interés también pueden jugar a favor del inversor (cuando evolucionan en sentido bajista), con lo que le reportarían un beneficio superior al esperado al realizar la inversión.



