Cuentas y depósitos financieros

Otra forma de invertir en Valores del Tesoro es a través de las "cuentas y depósitos financieros" en Deuda del Estado que comercializan las entidades financieras.

Mediante las cuentas y depósitos financieros las entidades financieras captan fondos y los invierten de inmediato, por cuenta de sus clientes, en Valores del Tesoro comprometiéndose la propia entidad, de forma periódica, a comprar e inmediatamente revender a los titulares de la cuenta o del depósito financiero los Valores del Tesoro afectos.

Al vencimiento de la operación, ésta se renueva automáticamente, a menos que el inversor decida cancelar el contrato. En consecuencia, las "cuentas y depósitos financieros" no son más que una serie de "repos" sucesivos, amparados bajo un único contrato.

En función de cuál sea el plazo de los sucesivos "repos" contratados y dependiendo de cómo se asignen los Valores del Tesoro a los inversores, las "cuentas financieras" en Deuda del Estado pueden ser de dos tipos:

  • Si el plazo al que se pactan las sucesivas cesiones temporales con la entidad es inferior a 15 días o los Valores del Tesoro en que se basa la cuenta se asignan a los diferentes inversores en régimen de copropiedad - cada titular de una cuenta es propietario de una parte de la masa de valores adquiridos por el Banco-, el producto recibe la denominación de "cuenta financiera".
     
  • Si el plazo de las sucesivas cesiones es superior a 15 días y los valores se asignan individualmente a cada titular, el producto recibe la denominación de "depósito financiero".

Por último, las características de estas cuentas -tipo de Valores del Tesoro en que invierten, saldo mínimo, disponibilidad de los fondos, rendimiento, etc.- varían de una entidad a otra, pero siempre han de figurar en el contrato que el titular suscriba con la entidad.